Los primeros días son fundamentales para establecer una lactancia eficaz. Un buen agarre, una posición adecuada y el contacto frecuente con el bebé favorecen una alimentación cómoda y ayudan a prevenir muchas de las dificultades que pueden surgir al inicio.
Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) y la Asociación Española de Pediatría (AEP), un buen inicio de la lactancia se basa en los siguientes aspectos:
Se recomienda iniciar la lactancia durante la primera hora tras el nacimiento, siempre que el estado de la madre y del recién nacido lo permita. Este inicio precoz favorece el establecimiento de la lactancia, estimula la producción de leche y contribuye a una mejor adaptación del bebé a la vida extrauterina.
El contacto piel con piel inmediato y continuado facilita el inicio espontáneo de la lactancia, ayuda a regular la temperatura, la frecuencia cardíaca y la glucemia del recién nacido, disminuye el estrés y fortalece el vínculo afectivo entre la madre y el bebé. Por ello, la IHAN y la OMS recomiendan mantener este contacto siempre que sea posible.
Un buen agarre permite que el bebé extraiga la leche de forma eficaz y ayuda a mantener una adecuada producción de leche. Además, disminuye el riesgo de que aparezcan molestias como el dolor o las grietas en el pezón. También ayuda a prevenir la ingurgitación mamaria, que ocurre cuando el pecho está excesivamente lleno, duro y tenso, y la mastitis, una inflamación de la mama que puede provocar dolor, enrojecimiento, calor local y, en ocasiones, fiebre. Un buen agarre favorece una lactancia más cómoda y satisfactoria tanto para la madre como para el bebé.
La lactancia materna debe ofrecerse siempre que el bebé muestre signos tempranos de hambre, sin establecer horarios rígidos. La alimentación a demanda favorece una adecuada producción de leche, responde a las necesidades nutricionales del recién nacido y contribuye a una lactancia más eficaz y prolongada.
Una postura adecuada facilita un buen agarre, mejora la salida de la leche y aumenta la comodidad tanto de la madre como del bebé. No existe una única posición correcta; lo más importante es que ambos se encuentren cómodos y que el bebé pueda realizar una succión eficaz.
Las posiciones más utilizadas son:
A. Posición de cuna: el bebé descansa sobre el brazo del mismo lado del pecho con el que mama. Es una de las posiciones más habituales cuando la lactancia ya está establecida.
B. Posición de cuna cruzada: el bebé se sostiene con el brazo contrario al pecho que se ofrece. Facilita el control de la cabeza y suele ser especialmente útil durante los primeros días de lactancia.
C. Posición de lado: madre y bebé permanecen tumbados de lado, uno frente al otro. Es una postura cómoda para las tomas nocturnas o cuando la madre necesita descansar.
D. Posición de rugby o balón de rugby: el bebé se coloca bajo el brazo de la madre, con las piernas dirigidas hacia atrás. Se recomienda especialmente tras una cesárea, en madres con mamas voluminosas o cuando se necesita un mayor control del agarre.
E. Posición fisiológica o de crianza biológica (Biological Nurturing): la madre permanece semirreclinada y el bebé se coloca boca abajo sobre su pecho, aprovechando sus reflejos naturales para buscar el pecho y realizar un agarre espontáneo. Favorece un inicio de la lactancia más fisiológico y suele mejorar el agarre.
F. Posición de caballito (koala): el bebé se coloca sentado sobre el muslo o la cadera de la madre, frente al pecho, con la cabeza erguida y el cuerpo alineado. Es una postura útil en bebés con reflujo, dificultades de succión, anquiloglosia (frenillo lingual) o para favorecer un mejor control de la cabeza y el cuello.
Para ampliar esta información, en la plataforma educativa Sanidad de Colores, accede desde la barra superior al apartado Embarazo (haciendo clic en el triángulo ▼) y entra en Recursos y apoyo a la lactancia, donde encontrarás numerosos documentos de interés. Las diferentes posiciones para amamantar pueden consultarse en la página 15 del documento Protocolo de Lactancia Materna (IHAN).
Además, en el mismo apartado Embarazo, encontrarás la Perla de Colores nº 6, titulada Lactancia Materna: Un inicio lleno de amor, una microformación en vídeo con explicaciones prácticas que complementa la información de este documento y permite repasar los principales contenidos de la sesión clínica.
Las dificultades que puedan surgir durante la lactancia suelen resolverse con mayor facilidad cuando se identifican y abordan de forma precoz.
El apoyo de matronas, enfermeras, pediatras y otros profesionales sanitarios con formación en lactancia resulta fundamental para ofrecer asesoramiento basado en la evidencia y favorecer el mantenimiento de la lactancia materna.
Además del apoyo de los profesionales sanitarios, los grupos de apoyo a la lactancia ofrecen un espacio donde compartir experiencias, resolver dudas y recibir acompañamiento de otras madres y profesionales con experiencia en lactancia. Estos grupos pueden proporcionar apoyo emocional y práctico durante las diferentes etapas de la lactancia.
En la plataforma educativa Sanidad de Colores, puedes consultar un listado de grupos de apoyo a la lactancia accediendo desde la barra superior al apartado Embarazo (haciendo clic en el triángulo ▼) y seleccionando Grupos de apoyo, donde encontrarás información y recursos de utilidad.