La alimentación durante los primeros años de vida es fundamental para el crecimiento, el desarrollo y la salud del bebé.
En este apartado encontrarás información práctica, actualizada y basada en la evidencia científica sobre la alimentación infantil, desde la introducción de nuevos alimentos hasta la adquisición de hábitos saludables.
¿Cuándo empezar? ¿Cómo introducir los primeros alimentos? ¿Qué recomendaciones existen actualmente?
La alimentación complementaria consiste en la introducción progresiva de alimentos distintos de la leche materna o de la fórmula infantil, manteniendo la leche como alimento principal durante el primer año de vida.
Su objetivo es cubrir las necesidades nutricionales del bebé a medida que crece, favorecer el desarrollo de la masticación, la coordinación y la autonomía, además de permitirle descubrir nuevos sabores, texturas y alimentos.
Alimentación complementaria dirigida por el bebé
El Baby-Led Weaning (BLW), también conocido como alimentación complementaria dirigida por el bebé, es un método que permite al niño participar de forma activa en su alimentación desde el inicio de la alimentación complementaria.
En lugar de ofrecer purés o papillas como primera opción, se presentan alimentos sólidos con una textura y un tamaño adecuados para que el bebé pueda cogerlos con sus manos y comerlos de manera autónoma.
El BLW puede iniciarse alrededor de los 6 meses de edad, siempre que el bebé presente signos de desarrollo suficientes, como:
Mantenerse sentado con apoyo o de forma estable.
Controlar correctamente la cabeza y el cuello.
Mostrar interés por los alimentos.
Haber desaparecido el reflejo de extrusión.
Favorece la autonomía del bebé.
Potencia la coordinación mano-boca.
Permite descubrir diferentes sabores y texturas.
Favorece la participación en las comidas familiares.
Puede contribuir a una mejor autorregulación del apetito.
El BLW debe realizarse siempre de forma segura.
Se recomienda:
Supervisar siempre al bebé durante las comidas.
Ofrecer alimentos con una textura adecuada.
Evitar alimentos con alto riesgo de atragantamiento.
No forzar al bebé a comer.
Mantener una postura correcta durante la alimentación.
Durante la alimentación infantil existen algunos alimentos que no deben ofrecerse o deben retrasarse por motivos de seguridad o por sus posibles efectos sobre la salud del bebé.
Se recomienda evitar:
🍯 Miel
Riesgo de botulismo infantil.
No debe ofrecerse antes de los 12 meses.
🥛 Leche de vaca como bebida principal
No sustituye a la leche materna o de fórmula durante el primer año.
🧂 Sal añadida
Los riñones del bebé aún están en desarrollo y no necesitan sal añadida.
🍬 Azúcar y alimentos azucarados
Favorecen la aparición de caries y hábitos alimentarios poco saludables.
🥤 Zumos y bebidas azucaradas
No son recomendables, aunque sean naturales.
☕ Cafeína y bebidas energéticas
Nunca deben ofrecerse a los niños.
Evita ofrecer enteros o sin adaptar:
🥜 Frutos secos enteros.
🍇 Uvas enteras.
🍒 Cerezas con hueso.
🍅 Tomates cherry enteros.
🌭 Salchichas cortadas en rodajas.
🍿 Palomitas.
🍬 Caramelos y gominolas.
🫒 Aceitunas enteras.
Estos alimentos deben ofrecerse siempre adaptados a la edad del niño y bajo supervisión.
✔️ Introduce los alimentos de forma progresiva.
✔️ Respeta el apetito del bebé.
✔️ Evita ultraprocesados durante los primeros años de vida.
✔️ Prioriza alimentos frescos y saludables.
✔️ Consulta con tu pediatra si tienes dudas sobre la introducción de algún alimento.
🍽️ Menús orientativos por edades
Cada bebé es único y sus necesidades pueden variar. Los siguientes menús son orientativos y están basados en las recomendaciones de las principales sociedades científicas. Siempre deben adaptarse a las necesidades individuales del niño y a las indicaciones de los profesionales sanitarios.
Durante esta etapa, la leche continúa siendo el alimento principal y se comienza a introducir la alimentación complementaria.
🍼 Desayuno
Leche materna o fórmula infantil.
🥣 Comida
Puré o alimentos adaptados (verduras + patata + pollo, pavo o pescado).
Agua en pequeñas cantidades.
🍼 Merienda
Leche materna o fórmula.
Fruta triturada o fruta adaptada.
🍼 Cena
Leche materna o fórmula infantil.
Aumenta la variedad de alimentos y las texturas.
🍼 Desayuno
Leche materna o fórmula.
🍽️ Comida
Verduras.
Carne, pescado o legumbres.
Fruta.
🍌 Merienda
Yogur natural (si está recomendado para su edad) o fruta.
🍼 Cena
Tortilla francesa o pescado.
Verduras.
El niño comienza a compartir la alimentación familiar adaptada.
🥛 Desayuno
Leche.
Pan integral con aceite de oliva y tomate.
🍽️ Comida
Arroz, pasta o legumbres.
Carne o pescado.
Verduras.
Fruta.
🍎 Merienda
Fruta.
Yogur natural.
🍽️ Cena
Crema de verduras.
Tortilla o pescado.
Fruta.
✅ Mantener una alimentación variada.
✅ Ofrecer frutas y verduras diariamente.
✅ Priorizar alimentos frescos.
✅ Evitar ultraprocesados.
✅ No añadir sal ni azúcar.
✅ Respetar las señales de hambre y saciedad del niño.
¿Cuánta agua necesita un bebé?
Durante los primeros meses de vida, la leche materna o la leche de fórmula aporta toda el agua que el bebé necesita, incluso en épocas de calor.
Por este motivo, no es necesario ofrecer agua a los bebés menores de 6 meses, salvo indicación expresa de un profesional sanitario.
Cuando se inicia la alimentación complementaria, puede comenzarse a ofrecer pequeñas cantidades de agua durante las comidas.
El agua debe ofrecerse como la bebida principal, sin sustituir las tomas de leche, que continúan siendo fundamentales durante el primer año de vida.
Se recomienda ofrecer:
💧 Agua.
🥛 Leche materna.
🍼 Fórmula infantil (cuando corresponda).
No se recomienda ofrecer a los niños pequeños:
🥤 Refrescos y bebidas azucaradas.
🧃 Zumos, aunque sean naturales, de forma habitual.
☕ Café, té o bebidas con cafeína.
⚡ Bebidas energéticas.
🍫 Bebidas con alto contenido en azúcar.
Estas bebidas pueden favorecer la aparición de caries, exceso de peso y otros problemas de salud.
✅ Ofrece agua en vaso desde el inicio de la alimentación complementaria, siempre adaptado a la edad del bebé.
✅ No añadas azúcar ni otros edulcorantes a las bebidas.
✅ La mejor bebida para calmar la sed es siempre el agua.
Cada bebé crece a su propio ritmo. Lo más importante no es comparar su peso o talla con otros niños, sino comprobar que su crecimiento sigue una evolución adecuada y acorde con su edad.
El seguimiento periódico realizado por el pediatra y la enfermera de Pediatría permite valorar si el crecimiento y el estado nutricional son los esperados.
Durante los controles de salud infantil se suelen valorar:
👶 Peso.
📐 Talla o longitud.
🧠 Perímetro cefálico.
📊 Evolución en las curvas de crecimiento.
🍽️ Alimentación y hábitos nutricionales.
🩺 Desarrollo general del niño.
En general, un bebé bien alimentado suele:
✅ Ganar peso de forma adecuada.
✅ Estar activo y despierto durante los periodos de vigilia.
✅ Mojar pañales con normalidad.
✅ Presentar un buen estado general.
✅ Mostrar interés por la alimentación según su etapa de desarrollo.
Es recomendable consultar con el pediatra o la enfermera si el bebé:
Rechaza de forma persistente la alimentación.
Presenta dificultades importantes para comer o beber.
No gana peso según lo esperado.
Pierde peso sin una causa conocida.
Presenta vómitos repetidos o diarrea persistente.
Existen dudas sobre su alimentación o crecimiento.
No existe un único alimento que deba introducirse en primer lugar. Lo importante es ofrecer alimentos saludables, de forma progresiva y adaptados a la edad y al desarrollo del bebé.
La alimentación complementaria suele iniciarse alrededor de los 6 meses, cuando el bebé presenta los signos de desarrollo necesarios y siguiendo las recomendaciones de los profesionales sanitarios.
Consulta con tu pediatra o enfermera si observas:
Dificultades importantes para alimentarse.
Rechazo persistente de la alimentación.
Escasa ganancia o pérdida de peso.
Reacciones alérgicas tras la introducción de un alimento.
Cualquier otra duda relacionada con la alimentación o el crecimiento de tu bebé.
Sí. A partir del inicio de la alimentación complementaria pueden ofrecerse pequeñas cantidades de agua durante las comidas. Antes de los 6 meses, la leche materna o la fórmula cubren las necesidades de hidratación del bebé, salvo indicación médica.
Sí, siempre que el bebé esté preparado para ello y se sigan las recomendaciones de seguridad para prevenir el atragantamiento.
Es normal que algunos alimentos necesiten ofrecerse varias veces antes de ser aceptados. Se recomienda mantener la calma, no forzar al niño y seguir ofreciendo una alimentación variada.
No. Durante los primeros años de vida no se recomienda añadir sal ni azúcar a los alimentos.