El cordón umbilical suele desprenderse de forma espontánea entre la primera y la segunda semana de vida. Durante este tiempo es importante mantener una adecuada higiene y observar diariamente su evolución.
En el Hospital Público do Salnés, el cuidado recomendado consiste en:
Limpiar el cordón con una gasa humedecida con agua y jabón neutro.
Retirar los restos de jabón con una gasa humedecida solo con agua.
Secar cuidadosamente con una gasa seca, procurando que el cordón quede completamente seco.
Realizar estos cuidados una vez al día y siempre que el cordón se ensucie con orina o heces.
Doblar el pañal por debajo del cordón para mantener la zona limpia y seca.
No tirar del cordón, aunque parezca que está a punto de desprenderse; caerá de forma natural.
El baño del recién nacido no está contraindicado, siempre que posteriormente se seque bien el cordón.
Es recomendable consultar con un profesional sanitario si aparecen enrojecimiento alrededor del ombligo, secreción con mal olor, sangrado persistente, fiebre o cualquier otra duda sobre su evolución.
📚 Basado en el protocolo del Hospital Público do Salnés, la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).