1. Frecuencia del baño
No es necesario bañar al recién nacido todos los días. Puede realizarse diariamente o cada 2-3 días, manteniendo siempre una correcta higiene de la cara, las manos, la zona del pañal y los pliegues de la piel.
2. Preparación del baño
Antes de comenzar, prepara todo el material necesario (toalla, ropa limpia, pañal y productos de higiene). La habitación debe estar cálida y el agua a una temperatura de 36-38 ºC.
3. Duración del baño
El baño debe ser breve, aproximadamente entre 5 y 10 minutos, para evitar que el bebé pierda calor.
4. Cordón umbilical
El baño puede realizarse aunque el cordón umbilical no se haya caído. Después del baño, es importante limpiarlo y secarlo cuidadosamente, manteniéndolo limpio y seco para favorecer su cicatrización.
5. ¿Jabón o solo agua?
Puede utilizarse únicamente agua o un syndet (limpiador suave sin jabón), ya que respeta el pH de la piel del recién nacido y reduce el riesgo de irritaciones.
6. Productos recomendados
Se aconseja utilizar productos específicos para bebés, con pH entre 4,5 y 5,5, sin perfumes, sin colonias y sin alcohol.
7. Esponjas y toallitas
No se recomienda el uso de esponjas ni toallas durante el baño. Lo más adecuado es lavar la piel con la mano del cuidador para evitar irritaciones.
8. Hidratación de la piel
Si el bebé presenta la piel seca, pueden utilizarse aceites o linimentos específicos para recién nacidos, siempre que sean adecuados para su piel.
9. Seguridad durante el baño
El bebé debe sujetarse de forma segura y nunca debe quedarse solo en la bañera, ni siquiera durante unos segundos o con poca cantidad de agua.
Fuente:
Asociación Española de Pediatría (AEP). Aseo en el recién nacido. EnFamilia - Portal de salud para familias de la Asociación Española de Pediatría.
Recomendaciones prácticas complementarias: Información facilitada por Miriam Fernández, matrona, basada en la práctica clínica asistencial.